Llevo cosa de un mes sin ganas de nada. Ni escribo, ni comento, ni opino, ni juego, ni navego, ni escucho música, ni veo películas, ni hago fotos, ni paseo, ni hago deporte, ni nada de nada.

Supongo que es cosa de mis inconstantes biorritmos que tras un intenso y estresante verano han caído en picado.

Tampoco ha ayudado demasiado que en plena apatía me haya cargado un año más a mi ajada espalda, y es que el hacerme mayor me deprime un poquillo.

Y para colmo de males ahora vienen las navidades, unas fechas que siempre he odiado. No entiendo la alegría que invade a la gente es estas fiestas; tal vez sea porqué yo jamás he tenido el placer de conocer al Espíritu Navideño.

Más poderoso que mi desgana es mi sentido de la responsabilidad, por ello lo único que sí he hecho este mes ha sido mi artículo para la Revista, aunque eso sí, comentando un libro que he leído.

En fin, que los días me van pasando sin vivirlos. Espero recuperarme pronto.

He seguido paso a paso el manual de actualización del wordpress hasta el punto 9. En ese momento me he topado con que mi base de datos MySQL no es de la versión 4.0 o superior. Es que soy de un imbécil!! Como no se me ha ocurrido mirar los requerimientos mínimos antes de embarcarme en actualizaciones.

Lo único bueno del intento es que he sido capaz de revertirlo todo y dejar el blog como estaba. Esto me ha alegrado un poco el día.

Ahora voy a ver si consigo que mi servidor me facilite una base de datos 4.0 para poder embestir el tercer intento.

No es que tenga ninguna necesidad especial para actualizar el blog, todavía tengo la versión 1.5 y me va bien, pero por probar cosas nuevas la semana pasada aprovechando que encontré un plugin que actualizada automáticamente el wordpress pues me dio por hacerlo.

Yo no domino demasiado esto de la informática así que con un plugin que bastaba darle a un botón para que hiciera él solito todo el trabajo me pareció que seria una cosa sencilla, pero no, para variar, el plugin no me funcionó.

Busqué ayuda en los foros y no hubo manera. Al final, uno me dijo que porqué no me dejaba de historias y actualizaba siguiendo el manual, paso a paso. Si es que tiene razón el tipo ese. Si en vez de perder el tiempo intentando que el plugin me funcionara me hubiera dedicado a seguir los 14 pasos del manual de actualización a estas horas ya disfrutaría de la última versión del wordpress, o no.

En fin, que voy a intentarlo. Lo digo por si algo sale mal y este blog desaparece que sepáis la razón.

sin papel
Hoy, sentado en mi trono, en la soledad del cuarto de baño, al darme cuenta de que se había acabado el papel higiénico me he puesto a meditar en las muchas cosas que me molestan y me he dado cuenta de que sin salir del baño la lista ya era bastante larga; ela aquí:

En el cuarto de baño me molesta:

  • que dejen las toallas tiradas por el suelo
  • encontrar pelos en la bañera
  • que apretujen el tubo de pasta de dientes por la mitad
  • que dejen la tapa levantada
  • salir de la ducha y no encontrar una toalla
  • encontrar cabellos en el lavabo
  • que no tiren de la cadena
  • que dejen los cajones abiertos
  • que se acabe el agua caliente cuando me estoy duchando
  • y que quien acaba el papel no lo reponga.

¡Todo ello en apenas 4 m2!

¿Seré un tiquismiquis?

toni cantarellas¡Al fin lo consegui! Un amigo real ha abierto un blog. Tras dedicarle un par de horitas para explicarle el funcionamiento básico el chaval ya empezó a andar él solito (por descontado está usando el wordpress ). Todavía no puedo soltarle del todo por sus manías de hacer las cosas complicadas y diferentes a los demás; es un fanático de los formatos (colores, fuentes, tamaños, negritas, cursivas…) y eso complica un poco el diseño.

Mi amigo, que se llama Toni, escribe de maravilla (nada que ver conmigo), pero eso sí, la brevedad y los resúmenes no son su fuerte, más bien lo contrario, y es que rebosa conocimientos y no puede parar de hablar/escribir/discutir.

Es periodista e investigador, algo filósofo y poeta, a veces truhán y un poco polemista. Un tipo peculiar que los lectores de la revista de Can Picafort y del foro ya conocen. Es el Sr. Cantarellas, descendiente de importantes Moncadas (flor y nata de la antigua Mallorca Continental).

Si visitáis su blog descubriréis más cosas de este personaje (además de alegrarle el día con vuestra visita).

Miscelánea Toni Cantarellas

repostajeMuchas veces a lo largo de los últimos años he visto como el avión repostaba cuando los pasajeros ya habían subido y esperaban pacientemente la salida. Las azafatas nunca emitieron ningún aviso de seguridad, ni falta que hacía, ¿para qué preocupar al pasaje?. Pero ahora con la psicosis que hay las cosas han cambiado.

Hoy cuando ya estábamos todos sentados he visto llegar el camión cisterna para efectuar el necesario repostaje. En eso que va la azafata y nos avisa de tal circunstancia, rogándonos que apaguemos los móviles, nos desabrochemos los cinturones y que dejemos el pasillo despejado. Todos obedeciendo como borreguitos y acto seguido un silencio sepulcral, aguardando el momento en que se iniciara el incendio y la azafata nos diera la orden de desalojo.

Yo como tengo unas ideas bastantes claras del destino estas cosas no me preocupan ni me inquietan, pero hay muchísima gente que tiene miedo a volar. En todos los vuelos me encuentro gente nerviosa, sudorosa, e intranquila, gente que se santigua y gente que se agarra al asiento y se hiperventila, gente que tiene pánico a volar pero que tiene que hacerlo. Pues bien, ni uno solo de los pasajeros de hoy ha salido pitando por el despejado pasillo en cuanto la azafata ha avisado del peligro que corríamos de morir asaditos. Creo que el terror los habrá dejado petrificados en su asiento, porqué de otro modo no lo entiendo ya que incluso a mi, por un instante, se me ha pasado por la cabeza bajarme ya que me fijado que las azafatas estaban esperando junto a la puerta abierta, prestas para ser las primeras en salir, y eso la verdad no tranquilizaba en absoluto.

Sólo faltó que nos dieran trajes ignífugos para que la situación fuera más absurda.

cabinaHubo un tiempo, hace años, en que yo era un usuario de las cabinas telefónicas. Eran, como su propio nombre indica, una cabina acristalada con un teléfono público de monedas desde donde podía, con cierta intimidad, realizar llamadas sin que todo el mundo se enterase de las trolas que le soltaba a mi madre porque iba a llegar tarde o las cursiladas que le decía a mi novieta.

Era un tiempo en que era impensable que la gente llegara un día a hablar, como idos, sola por la calle pegados a un minúsculo teléfono móvil, un tiempo en que dentro de un bar, un autobús, una consulta, o en cualquier sitio público en general, nadie se hubiera atrevido a mantener una conversación privada a grito pelado, un tiempo en que las conversaciones telefónicas eran íntimas y personales.

El año pasado me encontré con una de esas cabinas, muy parecida a las que yo solía usar, en un estado algo deplorable, mutilada pero viva al fin y al cabo. Pensé que debía estar ante un ejemplar único en peligro de extinción y por ello le hice una foto para el recuerdo. Desde entonces he ido buscando otros ejemplares y no he hallado ninguno.

Lamentablemente esta historia no tiene un final feliz ya que hace unas semanas se cargaron esa último ejemplar de cabina. Así que se acabó, uno más para la lista de especies extinguidas.

El otro día comentaba que llevo 800 vuelos en 15 años, pues bien, nunca jamás me había olvidado el DNI… hasta ayer. Alguna vez tenía que ser la primera.

Justo cuando iba a embarcar me di cuenta de que no lo llevaba. Me quedé paralizado, como suele sucederme en los momentos de apuro. Pero era cuestión de hacer algo y rápido, que el avión no espera, así que le eché valor y me dirijo a la azafata con mi carita de pena y le digo que no llevo el DNI. Como era de esperar, tal como está establecido, me dijo que no podía subir. Yo entiendo que a un indocumentado no le dejen subir, que en los aeropuertos se han puestos muy quisquillosos, y que era poner en un aprieto a la joven azafata, pero yo tenía que subir como fuera, así que le rogué que hiciera la vista gorda. Mi suplica funcionó, me dejo pasar.

Hasta que estuve sentado en el avión no caí en la cuenta de que a la vuelta volvería a tener el mismo problema. Y si no me dejaban volver la cosa era peor todavía que no dejarme ir. Pero tampoco era cuestión de preocuparse antes de hora, si me había ido bien una vez, podía irme bien otra más. Y así fue, la amable azafata de la vuelta meneó un poco la cabeza, y en un tono maternalista me dijo – venga, sube, y que no vuelva a pasar.

Al final, a pesar del apuro que pasé por mi olvido, el día de ayer fue maravilloso ya que pude descubrir que todavía queda gente maja y amable trabajando de cara al público. Esas piadosas azafatas me alegraron el día.

CalvoNo es que me haya sucedido de un día para otro, es algo que va pasando paulatinamente sin que te des cuenta.
En mi caso no me di cuenta porqué nunca me preocupó en demasía mi aspecto físico; mientras fui joven lo tuve un poco abandonado, pero a partir de los 40 empecé a mirarme en el espejo con algo más de detenimiento descubriendo que irremediablemente me había hecho mayor.

Hace poco me fijé que cada día tengo mas frente (la jodida hace unas incursiones en mi cuero cabelludo que ríete tú del Amazonas y su deforestación) lo cual anuncia una calvicie inminente.

Siempre he tenido presente mi absoluta falta de belleza, pero imaginarme calvo me dio un pavor tremendo por lo espantoso que sería añadir esa planicie a mi espantosa cara. Así que decidí ir al médico.

Fui a un reputado dermatólogo y me dijo que a ver que esperaba con mis años. Me tumbó la moral, pero tenía razón, a quien quiero engañar, soy mayor y debo asumirlo. No existe el elixir mágico de la juventud.

Encima el médico, que tiene mi edad, no luce precisamente una esplendorosa cabellera, así que esperar que me recetara un milagroso crecepelo era algo infantil.

No obstante al final, después de un minucioso examen, me reconfortó al asegurarme que no me quedaré calvo, que la calvicie es algo de los genes y que es inevitable por muchas lociones que se den. En mi caso, está convencido que mis genes son pelones y que no debo preocuparme, ¡ojala así sea!

Me pasa el Putatriat un meme, por llamarlo de alguna manera, con el que se pretende indagar en la personalidad de cada uno. Es un cuestionario muy personal que intentaré responder con la mayor sinceridad posible aunque ello deje en evidencia mi sosería.

  • Pelo : Castaño con entradas incipientes.
  • Ojos : Azules profundos.
  • Mi mejor rasgo : Es invisible para la mayoría de los ojos.
  • Altura : 1,75 y menguando
  • Lentes : No
  • Numero de pie : 43.
  • Edad : 43. Mi defecto es la falta de madurez que requieren mis años.
  • Piercings : No. Los encuentro antiestéticos.
  • Tatuajes : No. Nunca me marcaría de por vida. Aunque hay alguno que me pone.
  • Frase favorita : “Anda, ¡alégrame el día!”. Aunque la que más repito es la de “això está així” una frase de impotencia y resignación.
  • Diestro o zurdo : Diestro. Pero torpe para los trabajos manuales.
  • Un deseo : Ser feliz.
  • Echas de menos a alguien : A nadie.
  • Mayor vicio : Los he ido dejando todos, creo que ya no me quedan.
  • ¿Estás enamorado? : Sí, y ya llevo la tira de años.
  • ¿Con cuanta gente te has liado? : Con la de antes.
  • Novi@ en estos momentos : Sí, bueno concretamente esposa.
  • Amor a primera vista : Sí. Fue un certero flechazo directo a mi solitario corazón de entonces.
  • ¿Amar o que te amen? : Lo ideal es que se den los dos supuestos a la vez, pero si tengo que elegir pues “Amar” que es más fácil.
  • ¿Te rompieron el corazón alguna vez? : No, tan sólo me lo quebraron un poquito.
  • ¿Y tu lo rompiste? : Que va, imposible, rotundamente No.
  • Locura mas grande por amor : Casarme.
  • ¿Una cita ideal? : En cualquier sitio que no haya ni rastro de gente, solos ella y yo.
  • Un lugar : El Masai-Mara
  • Romántico o espontáneo: Romántico no practicante.
  • Películas : Las de Kubrik en general y “La Naranja Mecánica” en particular.
  • Bandas sonoras : Local Hero, La Princesa Prometida.
  • Canción : Los 11 minutos en directo de “Sultans of Swing” que quedaron para siempre retenidos en mi corazón, que palpita aceleradamente de nuevo sólo de recordarlo.
  • Dulces : No tomo. Así estoy de fino.
  • Deportes : Ciclismo. En la actualidad algo abandonado.
  • Bebida sin alcohol : Agua de lluvia, pero una Voss tambien me vale.
  • Bebida con alcohol : Cerveza Tusker.
  • Comida favorita : Macarrones y un buen solomillo poco hecho.
  • Marca favorita de vestir : Hugo Boss, Burberrys.
  • Materia de la escuela : Matemática y Física. Las que no hacia falta estudiar.
  • Animales : En estado salvaje.
  • Libros : El amor en los tiempos del cólera. He leído unos cuantos de mejores, pero a este le tengo un aprecio especial ya que inevitablemente el olor de las almendras amargas siempre me traerá dulces recuerdos de una feliz etapa de mi vida.
  • ¿Besado a un extraño? : No.
  • Tomado alcohol : De joven durante unos 4 o 5 años tomé algún que otro cubata, luego lo dejé para siempre. Ahora sólo tomo alguna cervecita y un poco de vino tinto si la comida lo requiere.
  • Fumado : Nunca, le tengo demasiado aprecio a mis pulmones.
  • Escapado de casa : No. ¿para qué?

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