Vie 5 Sep 2008
Bodas plata promoción 83
Posted by SebastiánArchivado en: General , Personal - (Deja tu comentario...)
Cuando recibí un mail invitándome a participar de la celebración del 25 aniversario del fin de nuestros estudios automáticamente pensé que era otro más del correo basura que recibo cada día y por eso estuve a punto de lanzarlo a la carpeta de “spam”. Pensaba (iluso de mi) que yo no podía hacer tanto que hubiera acabado el bachillerato ya que todavía soy un chaval. Pero como el mail mencionaba el colegio donde estudié (San Cayetano) me detuve un instante y le presté atención.
Me lo mandaba Walker, y no tuve que hacer mucha memoria para acordarme de él. Hice cálculos y sí, efectivamente hacía 25 años que acabamos. La cosa iba en serio, no cabía la menor duda.
Gracias a un inmenso trabajo de investigación y mucho empeño, mi amigo Walker junto con el Picó consiguieron contactar con casi todos los antiguos compañeros de estudios y se organizó una cena en la que nos reunimos 50 viejas almas.
Cuando llegué al evento a la mayoría no los reconocí, tan sólo cuando se me presentaban lograba acordarme de ellos. Era terrible ver como el paso del tiempo nos había transformado. Únicamente reconocí a 8 de ellos a la primera sin ningún género de dudas. Por suerte para mi ajada moral viejuna a mi me reconocían casi todos, ¡no has cambiado chaval! me decían, y eso me reconfortaba y aumentaba mi débil autoestima.
Fue un encuentro muy interesante. Recordar como éramos en la escuela y las gamberradas que hacíamos y ver ahora en lo que nos hemos convertido.
Dentro de 25 años tendremos que reunirnos de nuevo (y ya veremos si podremos estar jubilados con una pensión digna).
Y es que ¡25 años no son nada!
Justo en el momento en que empieza a sonar por megafonía el
Y aquí se acaba la historia. ¿Qué quereis que haga con una niña?
Mientras veía la inauguración de los Juegos Olímpicos vinieron a mi mente recuerdos de mi infancia. Me acordé que nos decían que había tantos chinos que si todos saltasen a la vez la tierra se desplazaría de su órbita. El caso es que nosotros, inocentes infantes, nos lo creíamos, y cuando por la tele te enseñaban a cientos de chinos realizando al unísono tablas gimnásticas estabas convencido de que estaban ensayando el gran salto.


Llevo toda la vida cortándome el pelo en el mismo sitio, una minúscula peluquería regentada por un solo peluquero, un buen tipo que en un par de años se jubilará, lo cual llevaba tiempo preocupándome ya que eso implica que tendré que buscarme un nuevo peluquero y como odio los cambios eso me tenia inquieto.
Un lugar donde postear mi lucha diaria con la vida en general y con la web “Picafort.net” en particular.