Mis primeros animadores tenían la pretensión de que la web tuviera una cámara online, bueno en realidad querían poner hasta 3. Y hasta se movieron un poco, se informaron sobre modelos, posibilidades de integración en nuestras páginas e incluso buscaron ubicaciones para las susodichas cámaras, pero… como siempre, al final nada de nada, todo quedo en un mero proyecto.

Hace cosa de medio año, le comenté el tema este a mi amigo Llorenç Ferragut, y él, con su habitual generosidad, va y se presenta un buen día con una cámara Linksys WVC54G, que en teoría es la ostia. Fue un detallazo, y supongo que le debe molestar cada vez que viene a visitarme ver que esa monada de cámara sigue estorbando en mi mesa. Y es que mi inutilidad informática es tal que todavía no he logrado que esto pirule.

Tal vez un día de estos consiga finalmente llevar a cabo este objetivo que nos marcamos hace ahora dos años, a pesar de que sé que su utilidad será más bien escasa, una simple ventana abierta a la curiosidad de los navegantes.