El próximo día 5 de octubre hay una nueva colecta de sangre en Can Picafort pero yo no voy a ir.

Llevo años siendo donante, es algo que me hace sentir bien conmigo mismo. Pensar que la vida de alguien puede depender de una bolsa de sangre que a ti no te cuesta nada donar te motiva a realizar la donación.

Yo que no he hecho nada heroico en mi vida, puede que tal vez con mis aportaciones haya salvado a alguien, que aunque sólo sea una persona la que viva gracias a mi ya es mucho.

MasaiLa última vez que fui a donar me echaron del furgón y me sentí como si me expulsaran del paraíso. Mi delito fue haber estado en el corazón de África, y el médico de la unidad móvil, cumpliendo las normas me invitó a volver al cabo de un año, cuando de mi cuerpo haya desaparecido cualquier rastro africano. No es culpa de nadie, lo sé, pero me fui de allí triste y cabizbajo (¡y para colmo me quedé sin donuts!)

Y como todavía estoy en cuarentena pues no voy a poder donar todavía.