Ayer (para variar) estaba en Menorca con un tiempo espléndido.

Por la tarde ya de vuelta, nada mas subirnos al avión para volver a casa nos hacen bajar porque dicen que han cerrado el aeropuerto de Palma “por temporal”. Pensamos que nos tomaban el pelo, como suele ser habitual con el personal de Iberia, pero nadie pudo comprobar la veracidad porqué los móviles cayeron (que ninguno funcionaba vamos).

Dos horas de espera, y al final despegamos. El vuelo fue el más apacible de todo el año y en Palma nos encontramos con un cielo despejado y una calma total. ¡Seguro que nos han enroscado una excusa barata!, pensamos.

Pero los móviles empezaron a funcionar y las malas noticias empezaron a correr de boca en boca. Creo que ésta ha sido la única vez que una compañía aérea me cuenta algo verídico.

De todo el caos vivido en el aeropuerto de Menorca me quedo con el aislamiento y desamparo con que nos quedamos por no tener cobertura móvil. En esa situación la mente de alguno es muy traicionera y se imagina cosas malas: uno me empezó a contar una serie que echan en tele 5 “Jericho”, y pensé en las malas ideas que pueden llegar a aflorarle a más de uno, y todo porque los móviles no funcionaban.