Made in chinaMientras veía la inauguración de los Juegos Olímpicos vinieron a mi mente recuerdos de mi infancia. Me acordé que nos decían que había tantos chinos que si todos saltasen a la vez la tierra se desplazaría de su órbita. El caso es que nosotros, inocentes infantes, nos lo creíamos, y cuando por la tele te enseñaban a cientos de chinos realizando al unísono tablas gimnásticas estabas convencido de que estaban ensayando el gran salto.

El caso es que hoy, después de casi cuatro décadas, me doy cuenta de que nuestros temores no iban demasiado desencaminados. No se cuando sucedió, pero en algún momento debieron de dar ese gran salto, y si bien la tierra sigue en su órbita, lo que es innegable es que al menos consiguieron que se tambaleara.

Los frutos de ese bote los tenemos todos nosotros en nuestra casa repleta de artículos made in China o en los miles de bazares chinos que nos están invadiendo. ¿Habrá alguien que pueda salir a la calle sin llevar encima algo chino? Y es que ¡hasta tenemos hijos chinos!

Como den otro saltito apañados vamos.