Octubre 2008
Monthly Archive
Vie 31 Oct 2008
Posted by Sebastián
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¡Al fin lo consegui! Un amigo real ha abierto un blog. Tras dedicarle un par de horitas para explicarle el funcionamiento básico el chaval ya empezó a andar él solito (por descontado está usando el wordpress ). Todavía no puedo soltarle del todo por sus manías de hacer las cosas complicadas y diferentes a los demás; es un fanático de los formatos (colores, fuentes, tamaños, negritas, cursivas…) y eso complica un poco el diseño.
Mi amigo, que se llama Toni, escribe de maravilla (nada que ver conmigo), pero eso sí, la brevedad y los resúmenes no son su fuerte, más bien lo contrario, y es que rebosa conocimientos y no puede parar de hablar/escribir/discutir.
Es periodista e investigador, algo filósofo y poeta, a veces truhán y un poco polemista. Un tipo peculiar que los lectores de la revista de Can Picafort y del foro ya conocen. Es el Sr. Cantarellas, descendiente de importantes Moncadas (flor y nata de la antigua Mallorca Continental).
Si visitáis su blog descubriréis más cosas de este personaje (además de alegrarle el día con vuestra visita).
Miscelánea Toni Cantarellas
Jue 23 Oct 2008
Posted by Sebastián
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Muchas veces a lo largo de los últimos años he visto como el avión repostaba cuando los pasajeros ya habían subido y esperaban pacientemente la salida. Las azafatas nunca emitieron ningún aviso de seguridad, ni falta que hacía, ¿para qué preocupar al pasaje?. Pero ahora con la psicosis que hay las cosas han cambiado.
Hoy cuando ya estábamos todos sentados he visto llegar el camión cisterna para efectuar el necesario repostaje. En eso que va la azafata y nos avisa de tal circunstancia, rogándonos que apaguemos los móviles, nos desabrochemos los cinturones y que dejemos el pasillo despejado. Todos obedeciendo como borreguitos y acto seguido un silencio sepulcral, aguardando el momento en que se iniciara el incendio y la azafata nos diera la orden de desalojo.
Yo como tengo unas ideas bastantes claras del destino estas cosas no me preocupan ni me inquietan, pero hay muchísima gente que tiene miedo a volar. En todos los vuelos me encuentro gente nerviosa, sudorosa, e intranquila, gente que se santigua y gente que se agarra al asiento y se hiperventila, gente que tiene pánico a volar pero que tiene que hacerlo. Pues bien, ni uno solo de los pasajeros de hoy ha salido pitando por el despejado pasillo en cuanto la azafata ha avisado del peligro que corríamos de morir asaditos. Creo que el terror los habrá dejado petrificados en su asiento, porqué de otro modo no lo entiendo ya que incluso a mi, por un instante, se me ha pasado por la cabeza bajarme ya que me fijado que las azafatas estaban esperando junto a la puerta abierta, prestas para ser las primeras en salir, y eso la verdad no tranquilizaba en absoluto.
Sólo faltó que nos dieran trajes ignífugos para que la situación fuera más absurda.
Jue 9 Oct 2008
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Hubo un tiempo, hace años, en que yo era un usuario de las cabinas telefónicas. Eran, como su propio nombre indica, una cabina acristalada con un teléfono público de monedas desde donde podía, con cierta intimidad, realizar llamadas sin que todo el mundo se enterase de las trolas que le soltaba a mi madre porque iba a llegar tarde o las cursiladas que le decía a mi novieta.
Era un tiempo en que era impensable que la gente llegara un día a hablar, como idos, sola por la calle pegados a un minúsculo teléfono móvil, un tiempo en que dentro de un bar, un autobús, una consulta, o en cualquier sitio público en general, nadie se hubiera atrevido a mantener una conversación privada a grito pelado, un tiempo en que las conversaciones telefónicas eran íntimas y personales.
El año pasado me encontré con una de esas cabinas, muy parecida a las que yo solía usar, en un estado algo deplorable, mutilada pero viva al fin y al cabo. Pensé que debía estar ante un ejemplar único en peligro de extinción y por ello le hice una foto para el recuerdo. Desde entonces he ido buscando otros ejemplares y no he hallado ninguno.
Lamentablemente esta historia no tiene un final feliz ya que hace unas semanas se cargaron esa último ejemplar de cabina. Así que se acabó, uno más para la lista de especies extinguidas.