Jue 23 Oct 2008
Muchas veces a lo largo de los últimos años he visto como el avión repostaba cuando los pasajeros ya habían subido y esperaban pacientemente la salida. Las azafatas nunca emitieron ningún aviso de seguridad, ni falta que hacía, ¿para qué preocupar al pasaje?. Pero ahora con la psicosis que hay las cosas han cambiado.
Hoy cuando ya estábamos todos sentados he visto llegar el camión cisterna para efectuar el necesario repostaje. En eso que va la azafata y nos avisa de tal circunstancia, rogándonos que apaguemos los móviles, nos desabrochemos los cinturones y que dejemos el pasillo despejado. Todos obedeciendo como borreguitos y acto seguido un silencio sepulcral, aguardando el momento en que se iniciara el incendio y la azafata nos diera la orden de desalojo.
Yo como tengo unas ideas bastantes claras del destino estas cosas no me preocupan ni me inquietan, pero hay muchísima gente que tiene miedo a volar. En todos los vuelos me encuentro gente nerviosa, sudorosa, e intranquila, gente que se santigua y gente que se agarra al asiento y se hiperventila, gente que tiene pánico a volar pero que tiene que hacerlo. Pues bien, ni uno solo de los pasajeros de hoy ha salido pitando por el despejado pasillo en cuanto la azafata ha avisado del peligro que corríamos de morir asaditos. Creo que el terror los habrá dejado petrificados en su asiento, porqué de otro modo no lo entiendo ya que incluso a mi, por un instante, se me ha pasado por la cabeza bajarme ya que me fijado que las azafatas estaban esperando junto a la puerta abierta, prestas para ser las primeras en salir, y eso la verdad no tranquilizaba en absoluto.
Sólo faltó que nos dieran trajes ignífugos para que la situación fuera más absurda.
Octubre 28th, 2008 at 22:19
Yo he de reconocer, que desde que pasó, el accidente de éste verano, le tengo, bastante respeto al avión…